miércoles, 5 de septiembre de 2012

161. LOS GUINDATOUILLES


Érase una vez Pepito Pérez , que era un pequeño ratoncito de ciudad y vivía con su familia en un agujerito de la pared de un edificio.

El agujero no era muy grande pero era muy cómodo, y allí no les faltaba la comida. Vivían junto a una panadería, por las noches él y su padre iban a coger harina y todo lo que encontraban para comer. Un día Pepito escuchó un gran alboroto en el piso de arriba. Y como ratón curioso que era trepó y trepó por las cañerías hasta llegar a la primera planta. Allí vió un montón de aparatos, sillones, flores, cuadros..., parecía que alguien se iba a instalar allí.

Al día siguiente Pepito volvió a subir a ver qué era todo aquello, y descubrió algo que le gustó muchísimo. En el piso de arriba habían puesto una clínica dental. A partir de entonces todos los días subía a mirar todo lo que hacía el doctor José Mª. Miraba y aprendía, volvía a mirar y apuntaba todo lo que podía en una pequeña libreta de cartón. Después practicaba con su familia lo que sabía. A su madre le limpió muy bien los dientes, a su hermanita le curó un dolor de muelas con un poquito de medicina.

Y así fue como el ratoncito Pérez se fue haciendo famoso. Venían ratones de todas partes para que los curara. Ratones de campo con una bolsita llena de comida para él, ratones de ciudad con sombrero y bastón, ratones pequeños, grandes, gordos, flacos... Todos querían que el ratoncito Pérez les arreglara la boca.

Pero entonces empezaron a venir ratones ancianos con un problema más grande. No tenían dientes y querían comer turrón, nueces, almendras, y todo lo que no podían comer desde que eran jóvenes. El ratoncito Pérez pensó y pensó cómo podía ayudar a estos ratones que confiaban en él. Y, como casi siempre que tenía una duda, subió a la clínica dental a mirar. Allí vió cómo el doctor José Mª le ponía unos dientes estupendos a un anciano. Esos dientes no eran de personas, los hacían en una gran fábrica para los dentistas. Pero esos dientes, eran enormes y no le servían a él para nada.

Entonces, cuando ya se iba a ir a su casa sin encontrar la solución, apareció en la clínica un niño con su mamá. El niño quería que el doctor le quitara un diente de leche para que le saliera rápido el diente fuerte y grande. El doctor se lo quitó y se lo dió de recuerdo. El ratoncito Pérez encontró la solución: "Iré a la casa de ese niño y le compraré el diente", pensó. Lo siguió por toda la ciudad y cuando por fin llegó a la casa, se encontró con un enorme gato y no pudo entrar. El ratoncito Pérez se esperó a que todos se durmieran y entonces entró a la habitación del niño. El niño se había dormido mirando y mirando su diente, y lo había puesto debajo de su almohada. Al pobre ratoncito Pérez le costó mucho encontrar el diente, pero al fin lo encontró y le dejó al niño un bonito regalo.

A la mañana siguiente el niño vió el regalo y se puso contentísimo y se lo contó a todos sus amigos del colegio. Y a partir de ese día, todos los niños dejan sus dientes de leche debajo de la almohada. Y el ratoncito Pérez los recoge y les deja a cambio un bonito regalo.

Éste es el cuento del Ratoncito Pérez que todos conocemos.

Lo que pasa es que a La Guinda de ima han llegado unos primos del Ratoncito Pérez, dispuestos a compraros vuestros dientes, ¡guindas menudos!.

Os presentamos a Los Guindatouilles.

De gran naríz roja y bigotes extremadamente largos, os dan la bienvenida a su mundo.








¿SE TE MUEVE UN DIENTE?

Sólo tienes que ponerlo en el bolsillo que tiene en la barriguita y colocar tu ratoncito debajo de la almohada.
En cuanto te duermas, tu guindatouille dejará una moneda por tu diente.

¡Besos guindas!

8 comentarios:

  1. v.fui privilegiada al verlos antes, pero esa cabecita no para de dar vueltas,original e innovador. por mi casa va a pasar muy pronto.

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    1. Sí!!! que por tu casa se mueven dos dientes!!! jejejejejejejejejejeje
      Un besazo amore!

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  2. A mi Anuki todavía le falta un tiempo para que se le caigan pero gracias a tí, ya tenemos donde poner el primer diente cuando llegue el momento,es super super chulo ,gracias.......por cierto no sabía la historia completa del ratón Pérez, gracias tb por contarnosla.

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    1. Que no me entere yo que le falta algo a mis peques!! ;D
      Un besazo y de nada por todo!! ;P

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  3. Me cago en la puta, y eso que estas de vacaciones. Si estas que no paras, me han encantado los b.b. Y los ratones. Pero no descansas¡,¡

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    1. Descansar?? eso qué es?????? jajajajajajajaajja
      bs ratonas mías ;D

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  4. Me encanta el cuento!!!!!!!!! yo no lo sabía!!!!!!!!!

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    1. No te acostarás sin saber algo más!! jejejejejejejeje

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